
No me importa cuándo apareciste
no necesito fechas y horas precisas
el instante me bastó para ver la conexión
y leer el mapa de tus rincones interiores
Tu no sabes nada de nada
y yo sé que tu nunca conmigo nada
también sé de tus vidas y de tus muertos
sin que nadie se entere
De tus gustos y aficiones
de tus límites y tus fuerzas
de tu mirada y de esa mandíbula
que le debo una inspección
Ojos que miran precavidos
silencios que me dan conversación
y me dices todo
al sonreir solo para mí
Me quedó petrificado
y no digo más, no hace falta
es que tal vez rompa el hechizo
y descubras que no soy un príncipe
Tan solo un mendigo
que mendiga tu belleza
tu misterio y tu verdad
sin que nadie se de cuenta
Tengo una publicidad
que dice alquiler
dos habitaciones, cocina amplia
y un buen salón, para invitados
Los truenos nos avisan
que busquemos un refugio
y la montaña tiene tanto que decirnos
y tu piel hace silencio,
en las semanas siguientes sigues sin aparecer
no sé que comer y como vestirme
te enamoras y te vas con él
y encima me lo cuentan por encima
Sin saber lo que yo tenía por decir
llego tarde, siempre igual
doblo en la esquina de mi vida
y me dejo enterrar vivo
me quiero morir
ya no me resucites
ya tuve bastante,
que aquel te cuide y te guarde
no necesito fechas y horas precisas
el instante me bastó para ver la conexión
y leer el mapa de tus rincones interiores
Tu no sabes nada de nada
y yo sé que tu nunca conmigo nada
también sé de tus vidas y de tus muertos
sin que nadie se entere
De tus gustos y aficiones
de tus límites y tus fuerzas
de tu mirada y de esa mandíbula
que le debo una inspección
Ojos que miran precavidos
silencios que me dan conversación
y me dices todo
al sonreir solo para mí
Me quedó petrificado
y no digo más, no hace falta
es que tal vez rompa el hechizo
y descubras que no soy un príncipe
Tan solo un mendigo
que mendiga tu belleza
tu misterio y tu verdad
sin que nadie se de cuenta
Tengo una publicidad
que dice alquiler
dos habitaciones, cocina amplia
y un buen salón, para invitados
Los truenos nos avisan
que busquemos un refugio
y la montaña tiene tanto que decirnos
y tu piel hace silencio,
en las semanas siguientes sigues sin aparecer
no sé que comer y como vestirme
te enamoras y te vas con él
y encima me lo cuentan por encima
Sin saber lo que yo tenía por decir
llego tarde, siempre igual
doblo en la esquina de mi vida
y me dejo enterrar vivo
me quiero morir
ya no me resucites
ya tuve bastante,
que aquel te cuide y te guarde